Cómo pienso
El diseño es una herramienta para resolver problemas de negocio. Antes de abrir cualquier programa entiendo el contexto: qué vende la marca, a quién le habla y qué resultado espera. Cada decisión visual — una tipografía, un encuadre, un mensaje — responde a un objetivo comercial, no a una moda. La estética importa, pero siempre al servicio de la estrategia.